Las terapias alternativas mejoran la calidad de vida de los enfermos de Alzheimer

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que, a día de hoy, no tiene cura. Sin embargo, además del tratamiento convencional, existen terapias no farmacológicas que pueden llegar a retrasar la enfermedad hasta unos dos años y que, además, mejoran la calidad de vida del enfermo, le hacen sentirse parte de la sociedad y aumentan su autoestima y felicidad.

Y esta es, precisamente, la filosofía de AFAV. Los enfermos de Alzheimer que van diariamente a su Centro de Día realizan diferentes terapias con objetivos como mejorar la comunicación, estimular los sentidos, recobrar algo de memoria, evitar el deterioro físico o recuperar su identidad, entre otros. Pero lo más importante es que los usuarios acuden al centro contentos, hacen amigos, se sienten útiles y felices, y sus familias comprueban que confiar en profesionales para el cuidado de sus enfermos, les aporta a todos un gran beneficio.