Rosa Redolat: “Tener un propósito vital ayuda a mantener una buena salud cerebral”

Rosa Redolat: “Tener un propósito vital ayuda a mantener una buena salud cerebral”

Rosa Redolat, catedrática del departamento de Psicobiología de la Universitat de València, participó en la jornada El Juego como Elemento Terapéutico en los Pacientes con Alzhéimer y otras Demencias, que celebramos en septiembre, en el marco de la campaña Un Pósit por el Alzhéimer 2018.

Las cifras que ofreció acerca del creciente número de personas con demencia en el mundo suponen un gran reto para la sociedad, sobre todo, en el ámbito de la prevención. Porque como explicó, “uno de los factores más importantes para mantener una buena salud cerebral es tener un propósito de vida”.

Rosa, ¿cuál es la evolución mundial en cuanto a personas con demencia?

En 2017 había ya 700 millones de personas mayores de 60 años en el mundo. Además, cada segundo, dos personas cumplen 60 años. Las predicciones indican que en el año 2050 podría llegar a haber 2.000 millones de personas mayores de 60 años a nivel mundial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que actualmente en el mundo podría haber hasta 50 millones de personas afectadas por algún tipo de demencia. En el año 2030, estas cifras se elevarían a 82 millones y en 2050, a 150 millones.

En España, el porcentaje de población de 65 años  o más es del 19,2%, pero pasará a ser del 25,2% en 2033. De mantenerse las tendencias actuales, la tasa de dependencia entre la población menor de 16 años o mayor de 64 se elevaría desde el 54% actual al 62% en 2033.

¿Qué pueden suponer estas cifras?

Estas cifras representan un reto a nivel sociosanitario, político, económico e incluso nos enfrentamos a retos relacionados con los derechos humanos, sobre todo, con los derechos de las personas mayores. Además, el envejecimiento de la población repercute en la prevalencia de enfermedades neurodegenerativas como las demencias.

¿Qué retos nos plantea este cambio de la sociedad?

Hay que plantear una sociedad diferente. En el libro La Vida de 100 Años publicado por los profesores de la London Business School Lynda Gratton y Andrew Scott, se explica cómo vivir y trabajar en esta era de la longevidad y lo que esto va a representar a todos los niveles. Las personas tendrán que trabajar más años, aparecerán nuevos trabajos y competencias, lo que plantea problemas a nivel financiero y, sobre todo, en el tipo de previsión que se necesita para una vida tan larga.

Cambiará el ciclo evolutivo y las etapas  que ahora se establecen y aparecerán nuevas etapas, ya que la jubilación será muy larga. Las decisiones que tomemos a lo largo de la vida serán muy importantes porque vamos a vivir más. Ahora las personas se mantienen más jóvenes durante más tiempo, teniendo en cuenta además que la edad biológica no siempre coincide con la edad cronológica. También habrá cambios en las relaciones a nivel laboral  y entre las familias  porque tendrán que convivir diferentes generaciones. Todo ello plantea retos a todos los niveles.

¿Qué retos nos enfrentamos en cuanto al alzhéimer?

En cuanto a la enfermedad de alzhéimer y otras demencias surgen retos a la hora de plantearse las medidas en la prevención y el desarrollo de tratamientos efectivos. Derrotar al alzhéimer y las demencias debería ser una prioridad para la ciencia y la sociedad. De hecho, la OMS ya planteó el “Plan de Acción Mundial sobre la respuesta de la salud pública a la demencia” que abarca de 2017 a 2025, en el que se considera la demencia como una prioridad de salud a nivel mundial a ser tenida en cuenta por todos los gobiernos.

En España, el Plan Nacional de Alzhéimer, parece que debería hacerse público en 2018, en el que han participado los pacientes, instituciones políticas, científicas, médicas, y recoge muchas iniciativas con diferentes ejes dirigidos  a investigación, los pacientes y cuidadores, pero es necesario que vaya acompañado de una adecuada financiación, ya que en estos ámbitos el problema es que la financiación pública ha sido menor que la dedicada a otras patologías.

Aunque es cierto que la financiación está creciendo tanto desde la iniciativa pública como gracias a la iniciativa privada. Tenemos el ejemplo de Bill Gates que creó una Fundación para aportar fondos para investigación en alzhéimer. Con ello, ha promovido un acelerador del pronóstico buscando los mejores test para diagnóstico precoz.

Y mientras, ¿qué se puede ir haciendo?

Dado que este camino es lento, el otro camino que se debe poner en marcha son las estrategias de prevención. Actualmente, el énfasis se está poniendo, sobre todo, en factores relacionados con el estilo de vida como la actividad física, la actividad cognitiva, la acción social y el control de factores relacionados con la salud como la hipertensión, la diabetes, los factores de riesgo cardiovascular, el tabaquismo  y el control de las pérdidas sensoriales.

Una de las estrategias que parece ser importante es enfatizar la idea de que implicarse en actividades mentalmente estimulantes a lo largo de la vida puede asociarse al mantenimiento de la vitalidad cognitiva y de lo que denominamos reserva cognitiva, que sería como un escudo o protección frente al daño que puede ir asociado a enfermedades como el alzhéimer. Se ha visto que, en ocasiones, aunque nuestro cerebro esté dañado, los síntomas clínicos de la demencia podrían retrasarse en aquellas personas que tienen  una mayor reserva cognitiva.

Dentro de la prevención, hay una estrategia que creemos que es interesante, que es la Barcelona Brain Health Initiative dirigida por el profesor de Harvard Álvaro Pascual-Leone. Esta iniciativa plantea un enfoque no tanto basado en la enfermedad sino en la salud, en cómo podemos promover la salud a nivel cerebral con la idea de mantener nuestro cerebro lo mejor posible durante el mayor tiempo posible. Con este fin los investigadores están trabajando con amplias muestras de personas voluntarias intentando construir lo que sería un índice de salud integral que tenga en cuenta  factores como el ejercicio físico, el entrenamiento cognitivo, la nutrición, la salud, la integración social  y el cuidado del sueño. Enfatizan especialmente en la importancia de mantener lo que denominan tener un plan o propósito vital. Es decir, según diferentes estudios realizados en el marco de esta iniciativa, mantener un propósito vital, algo que te motive y que te ayude a vivir y a enfrentarte cada día a los desafíos nuevos, es uno de los factores más importantes para aumentar la reserva cognitiva y mantener una buena salud cerebral.

¿Y cuando ya se tiene la enfermedad?

Cuando ya no es posible la prevención, hay que hablar ya de estrategias de tratamiento. Actualmente, estas estrategias son tanto farmacológicas como no farmacológicas, por lo que se debe aumentar la financiación para seguir investigando, sobre todo, para encontrar fármacos para las primeras fases de la enfermedad y la fase preclínica, que es cuando se podrían obtener mayores efectos. De ahí la importancia de acelerar los test de diagnóstico precoz. A nivel de tratamiento no farmacológico, se están planteando muchas iniciativas como las intervenciones basadas en estimulación cognitiva, musicoterapia, test de estimulación sensorial… La estimulación debe ser lo más completa posible.

Como se afirmaba en un artículo publicado por Lauren Gravitz en la revista Nature en julio de 2018, en ausencia de fármacos que sean efectivos y que ataquen las raíces biológicas de esta enfermedad, en general, tanto los médicos como los psicólogos  están incluyendo en sus tratamientos una perspectiva mucho más holística del tratamiento. Este enfoque propone tener en cuenta al propio paciente, las posibles intervenciones con fármacos, pero también las intervenciones con técnicas no farmacológicas y un factor como el ambiente donde tienen lugar estas intervenciones, a nivel sensorial, con la arquitectura y el entorno global del lugar donde el paciente reside. No debemos olvidar en las intervenciones  la riqueza de la propia experiencia vital, centrando la atención en la persona con demencia.

Ha surgido ya alguna iniciativa en este sentido. En Francia se está creando una ciudad para personas mayores.

Sí, en estas iniciativas se tiene en cuenta que la persona no solo viva en la residencia sino en un entorno amable para él. En Francia, en la localidad de Dax, hay un proyecto para 120 personas con Alzheimer que estará finalizado en 2019. Es una estructura abierta y ofrece un enfoque innovador de la atención y el tratamiento, inspirado en otros proyectos similares realizados cerca de Amsterdam. Lo que proponen es fomentar la participación social de estos pacientes en la ciudad. Incluye todos los servicios básicos con la idea de apartarse un poco del ambiente típico de un hospital o residencia. A la vez, este proyecto pretende servir como marco a la investigación de los efectos de este tipo de interacción en los pacientes.

¿Qué otras estrategias de tratamiento son ahora novedosas?

Dentro de las estrategias de tratamiento, actualmente la tecnología digital se está explorando como un posible método de intervención no farmacológica. De hecho, los desarrollos en el ámbito de la tecnología digital tanto para diagnóstico, monitorización y asistencia a tratamiento en personas de edad avanzada, con o sin demencia, es una estrategia de interés creciente.

Para personas con demencia hay iniciativas como el uso de robots terapéuticos  en las residencias como el robot foca Paro que es uno de los robots sociales más utilizados en entornos residenciales. También destaca el desarrollo de métodos que sirvan para fomentar la reminiscencia, es decir, los recuerdos anteriores del paciente, por ejemplo, a través de la realidad virtual o con tecnologías más complejas como el Google Bike Around, que es  una tecnología que se sirve del Google Street View para que el paciente a la vez que está haciendo ejercicio físico con una bicicleta, a través de una pantalla pueda estar rememorando lugares de su pasado.

Son muchas las empresas que están desarrollando modelos de realidad virtual, tecnologías móviles dirigidas tanto a los pacientes como de apoyo a los cuidadores. Una  iniciativa interesante en este sentido es la promovida por Thomas Insel que fue director de los Institutos Nacionales de Salud  de EEUU y que actualmente dirige la empresa Mindstrong con la que se intenta desarrollar instrumentos para el cuidado de la salud cerebral, que puedan mejorar los resultados clínicos obtenidos en diferentes ámbitos y que básicamente buscan instrumentos de diagnóstico e intervención a través de nuestras interacciones con los smartphones. Esto es porque se hipotetiza que la forma en la que interactuamos con nuestro móvil, simplemente buscando app o tecleando, podría dar indicios sobre cambios a nivel de salud cerebral, aspecto que actualmente se está investigando.

¿Pueden ayudar los juegos serios a la estimulación cerebral?

Los juegos serios o juegos terapéuticos se encuentran en este ámbito de iniciativas relacionadas con la tecnología dirigida a personas con demencia. En la actualidad, estamos intentando responder  a preguntas como qué son los juegos serios, por qué se recomienda jugar, a quiénes van dirigidos, cómo se podrían implementar  y algunas conclusiones relacionadas con este uso.

Lo cierto es que el uso de juegos serios para estimulación cognitiva es un área en rápido crecimiento. Los juegos serios serían aquellas actividades diseñadas con un objetivo principal distinto al de la mera diversión, es decir, buscando estimular al paciente u otros beneficios más allá de la mera diversión.

Por ello, el sector de la salud es uno de los que más interesado está por este concepto que se está utilizando ya en diferentes ámbitos de entrenamiento  y de la enseñanza.

¿Cuáles serían los objetivos de los juegos serios?

Los juegos serios tienen objetivos como aumentar algún tipo de conocimiento, mejorar alguna habilidad, tener experiencias, en algunos casos, tener una mejora física o de funcionamiento cognitivo, y que deberían incluir siempre al menos  tres aspectos: una motivación (que sea atractivo), potencial de aprendizaje (que se pueda medir lo que el paciente ha aprendido) y una evaluación final.

Lo que se intenta con estos juegos es trasladar los aspectos de entretenimiento típicos de los videojuegos como la interactividad a una actividad más seria y a un juego terapéutico, de manera que para el paciente resulte atractivo y a la vez sirva para conseguir unos objetivos terapéuticos.

Esto se ha conseguido con algunos juegos como el Sea Hero Quest, un juego financiado por la Deutsche Telekom,  desarrollado con la colaboración de científicos, con el que se pretende evaluar la orientación espacial  de sujetos tanto sanos como con deterioro cognitivo leve. Actualmente, también están intentado evaluar en personas con demencia porque el juego, que se puede descargar en forma de app, ha sido ya jugado por millones de personas en el mundo y esto ha permitido obtener miles de datos que se están procesando.

¿Por qué son recomendables los juegos como terapia?

Porque el perfil de los usuarios se está cambiando y cada vez más las personas de edad avanzada están utilizando estas nuevas tecnologías. Como ya hemos comentado, es muy importante mantener la funcionalidad cognitiva a todas las edades y potenciar la reserva cognitiva y estos juegos pueden ser considerados como intervenciones  a un coste  relativamente bajo porque requieren una supervisión profesional mínima o menor que otras intervenciones más dirigidas, y porque estos juegos contribuyen a la salud psicológica, cognitiva y física y promueven la funcionalidad de los pacientes.

¿En qué ámbitos se están utilizando actualmente estos juegos?

Actualmente, su ámbito de aplicación es muy amplio. Hay muchas experiencias en educación, áreas relacionadas con la salud, en entrenamientos militares, en evaluación neuropsicológica  y en el tratamiento del deterioro cognitivo. Además, ahora se está introduciendo otra utilidad que es contribuir a la alfabetización tecnológica.

En el ámbito del deterioro cognitivo, una de las vías que está teniendo más éxito es la de evaluar el deterioro cognitivo a través de juegos elegidos dependiendo del estadio de la enfermedad. Se están utilizando, por ejemplo, como screening o cribaje diagnóstico intentando ver si serían útiles complementando a  los test clásicos de lápiz y papel que conocemos.

En algunos casos se plantean tareas simples, pero también hay juegos complejos que piden al sujeto interactuar en situaciones similares a las de la vida real como ir a la compra, regresar a casa por un camino conocido, cocinar, preparar una mesa… todo ello de forma virtual. En alguno de estos estudios se muestra que tareas como comprar puede ser una tarea difícil para los pacientes que muestran deterioro cognitivo porque es una tarea que implica muchos procesos relacionados con atención, selección, memoria, etc.

Actualmente, ya hay mucho apoyo científico para estas aplicaciones de los juegos serios en diferentes ámbitos.

¿A quién pueden ir dirigidos estos juegos?

El usuario final puede ser el propio paciente y aquí podemos hablar de varias aplicaciones relacionadas con la detección a nivel clínico, sobre todo, en las primeras etapas del deterioro cognitivo, pero también con monitorización de la salud, como tratamiento o terapia de tipo no farmacológico, en ámbitos de la rehabilitación neuropsicológica o como autocuidado.

En el caso de los cuidadores, hay estrategias dirigidas tanto a los profesionales como a los no profesionales, en este caso, como apoyo a su labor de cuidado o como un complemento la vigilancia de la salud y bienestar o incluso para ayudarles en el entrenamiento para enfrentarse frente al estrés y la sobrecarga que supone el cuidado de un enfermo.

Por lo tanto, en el ámbito de las demencias, los juegos serios sirven para evaluar las diferentes capacidades, como terapia alternativa a otros tratamientos no farmacológicos que en general exigen mayor dedicación por parte del personal, como estimulación en diferentes ámbitos (a nivel sensorial, cognitivo…) y como rehabilitación psicológica.

¿Cómo deben emplearse estos juegos serios con los pacientes con demencia?

Todavía no se han encontrado recomendaciones muy claras, ya que es un campo que se está desarrollando actualmente, pero se sugiere que los objetivos que se establezcan podrían diferir cuando se trabaja con pacientes con deterioro cognitivo leve y cuando se trabaja con pacientes con demencia en fases más avanzadas.

Según los datos que tenemos hasta ahora, sí que parece que los sujetos con demencia prefieren jugar acompañados o al menos guiados por alguna persona. También se enfatiza la idea de que los juegos que se propongan deberían conectar con sus propias identidades y trayectorias de vida para que sean juegos que les motiven porque sean juegos que ya conocen porque los han utilizado ya en su vida. Esta es una de las ventajas de la plataforma Ad Gaming, ya que muchos de los juegos que se proponen son juegos que los pacientes ya conocen y se pueden enlazar con su historia de vida y motivar a otros usuarios para que jueguen con ellos.

Tampoco hay nada claro aún sobre cuánto debe jugarse, aunque la mayoría de estudios apuntan a que con tres o cuatro días a la semana, se obtienen beneficios. Lo que se enfatiza es que la frecuencia de uso debe personalizarse  teniendo en cuenta el perfil clínico del paciente, las características del juego y la motivación que muestra el paciente y el cuidador.

Sí que hemos encontrado algunas recomendaciones generales en algunos estudios, como el Delphi Panel promovido por varios investigadores que intentaron dar unas recomendaciones generales para el uso de los juegos serios en trastornos neurodegenerativos. Lo que se propuso fue que las intervenciones deberían ser supervisadas para ayudarles a comprender mejor las instrucciones y los aspectos tecnológicos de los juegos, que los juegos deberían adaptarse a la población diana a la que se dirigen y se recomienda también que se jueguen en grupos para fomentar el disfrute y la interacción social.

¿Cuáles son los beneficios de los juegos serios en las personas con demencia?

Lo primero que hay que destacar es que los juegos serios no tienen efectos adversos  y suponen una novedad generalmente para el sujeto porque aunque sean juegos que conozca, se presentan de forma diferente.

Los beneficios pueden depender del estadio de la enfermedad y ser menores en los más avanzados pero, en general, en estadios leves y moderados se observa una mejora  a nivel cognitivo y en algunos se estudios se alude a los juegos como una puerta de entrada a la tecnología.

¿Y qué limitaciones tienen?

El coste de su implementación  no es alto una vez el juego está desarrollado, e incluso en algunas plataformas como Ad Gaming es gratuito, pero el coste de desarrollo y el gasto económico asociado a crear la plataforma tecnológica, muchas veces sí suponen un alto coste.

También, como el paciente necesita estar supervisado, es necesario realizar estudios estandarizados sobre los beneficios porque como es una tecnología nueva y los estudios que hay son pequeños y no son generalizables, muy pocas investigaciones han abordado los efectos a largo plazo y con los datos que tenemos actualmente todavía no podemos establecer recomendaciones concretas.

Entonces, a los juegos serios les espera una larga vida

Los juegos serios pueden utilizarse tanto en el contexto clínico como en el familiar, deberían basarse en la evaluación clínica e identificar qué dominio cognitivo tiene más afectado el sujeto para personalizar más el juego. Aunque pueden jugar solos, generalmente, el usuario prefiere jugar acompañado y así los beneficios son mayores.

Los juegos serios se encuentran aún en sus inicios y en el campo de la demencia se están empezando a desarrollar y se están obteniendo beneficios, por lo que en los próximos años vamos a ver grandes avances. Además, tanto los profesionales como la sociedad en general se ven en la responsabilidad de seguir desarrollando este tipo de plataformas ya que la evidencia preliminar indica que pueden ser un instrumento útil tanto para las personas con demencia como para sus familiares  y para los profesionales que trabajan con ellos.

En este sentido, la plataforma Ad Gaming responde a esta demanda social y la ventaja de esta plataforma es que es gratuita, que ha sido desarrollada por profesionales y que se dirige no solo a los pacientes sino también a los familiares.

¿Por qué son tan importantes los recuerdos?

Porque lo que tú eres hoy se relaciona con lo que has vivido. Cuando integramos una experiencia nueva, lo hacemos en nuestras redes neuronales, que acumulan todas las experiencias de nuestra vida. Por eso, es importante mantener esa identidad o esa conexión con lo vivido. Una gran muestra de ello es la música, cómo una persona con alzhéimer, a través de una canción, se pone en contacto con sus emociones y recuerdos y se siente mejor porque eso conecta con su identidad personal.

Como sociedad, ¿qué debemos cambiar para seguir valorando a los mayores?

En nuestra sociedad se valora menos la sabiduría y la experiencia de los mayores, pero esta imagen negativa está cambiando y está comenzando a haber iniciativas para poner en valor el papel de los mayores. En el “Foro internacional sobre personas mayores” que organizó HELPAGE el pasado Septiembre en Valencia con el lema “Vivir más y mejor” se presentó la “Cara te Valencia sobre Derechos Humanos y buen trato a las personas mayores”. Desde diferentes ámbitos de las comunidades científicas se está planteando la importancia que tiene poner en valor lo que las personas mayores pueden aportar y el hecho de que tengan capacidad para seguir decidiendo sobre su propia vida.

 

 

 

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